• Llamas, J.M.

El capitán Marcos y el Tesoro del Vivo - Capítulo 4. La Isla Bicha

Actualizado: abr 26


(Basado en un guion de la Coordinadora de Infancia de ACG Málaga para la convivencia de Cuaresma 2021)

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El capitán Marcos y el Tesoro del Vivo -
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Marcos y su tripulación, a la que se había unido Juan, siguieron su travesía por mares lejanos, muy contentos por los extraños botines que estaban consiguiendo y que los llevaban hacia el tesoro más extraordinario de todos los tesoros. Juan no podía estarse quieto ni un momento: ahora subía al palo mayor, ahora se lanzaba entre vela y vela agarrándose de las cuerdas, ahora bajaba hasta la bodega… Fue él quien descubrió la siguiente isla, envuelta en una extraña bruma oscura.


- ¡Capitán, he visto algo! ¡Por la furia de Calypso, una isla! -gritó, con voz de pito.

- Es esta, seguro. Coincide con mis estudios en los pergaminos del camarote -respondió Marcos, después de mirar por su catalejo.


Se acercaron el capitán, Juan el Náufrago y otros de la tripulación: nueve en total. Llegaron a una extraña ensenada al pie de un monte con la extraña forma de unas fauces abiertas y dos colmillos de piedra retorcidos. Perico, un marino de Malaca que se había colado al comienzo de esta aventura como polizón, y al que habían aceptado de buena gana como grumete, gritó:


- ¡Parece la jeta de una bicha! ¡Una bicha!


Todos se rieron, y bautizaron a la isla con el nombre de Isla Bicha. Se dividieron en tres tríos para buscar la señal a lo largo de la alargada superficie de tierra arenosa y pantanosa. Juan iba con Perico y Cuatro Dedos, un pirata con chanclas al que le faltaba el dedo corazón de ambos pies. Justo en mitad de la isla encontraron un pequeño cartel en el que había dibujada una serpiente enlazada en un palo.





Llamaron a los demás para poder descubrir qué significaba aquello. El grupo de Marcos había visto un estrafalario árbol a un par de tiros de piedra de allí, así que fueron y, como sospechaban, el cofre estaba enterrado al pie.


Se llevaron el cofre al barco, lo abrieron y sacaron el pergamino que contenía. Como antes, solo pudieron leerlo después de acercarle la señal. Estaba escrita esta palabra:



CRUZ.




(El próximo domingo 21 de marzo nuestro barco fondeará junto a la quinta isla: «El Islote del Trigo»)

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