• Llamas, J.M.

El capitán Marcos y el Tesoro del Vivo - Capítulo 5. El Islote del Trigo

Actualizado: abr 26


(Basado en un guion de la Coordinadora de Infancia de ACG Málaga para la convivencia de Cuaresma 2021)

Si quieres descargarte el cuento en formato de libro electrónico (.epub), haz clic aquí debajo.


El capitán Marcos y el Tesoro del Vivo -
.
• 76KB




La tripulación siguió su camino, en mitad de una gran tormenta que se desató en el paso entre dos mares enfrentados. A la semana de haber encontrado la Isla Bicha, zarandeada la goleta por descomunales olas, sin ver más allá de un palmo de narices, el barco encalló entre las rocas de unos afilados acantilados.


Mientras parte de la tripulación se disponía a reparar el agujero que se había abierto en la aleta de estribor, Marcos, Juan, Magdalena y otros valientes alcanzaron, en tres barcas, tierra firme. Se trataba de un pequeño islote perdido en los mapas, y Marcos reconoció que era justo el que estaban buscando. Así que, sin más, se dispusieron a encontrar la señal.


La tormenta lo hacía difícil, pero tras ella llegó una calma asombrosa. El cielo se despejó, y ante Juan, que iba con Magdalena y Cuatro Dedos, apareció un cartel con una señal justo en la línea del horizonte que separaba el infinito de un mullido campo de trigo salvaje. La señal era triangular, con una espiga de trigo dibujada y un reloj.





Juan llamó a los demás, que estaban arrancando espigas de trigo para poder saciar el hambre atroz, atroz, atroz que tenían.


- El significado de esta señal -les dijo Juan- tiene que ver con este campo de trigo. Todo este trigo, antes de florecer y dar fruto, murió dentro de esta tierra. ¡El cofre debe estar latiendo por aquí abajo! ¡Mucha atención, procurad no destrozar el campo!


Muy cuidadosamente rastrearon la zona, hasta que vieron un minúsculo claro en una esquina del trigal. Allí encontraron enterrado lo que buscaban.


Con el corazón rebosante de alegría trasladaron el cofre al barco, que ya estaba reparado. Perico, que era carpintero de profesión y había estado al frente de las reparaciones, los recibió con un gran aplauso. Abrieron el cofre, sacaron un pergamino ilegible, como los anteriores, acercaron la señal y ante ellos apareció una nueva palabra:



VIDA.


Debajo de la palabra había unas letras escritas:



«Este es el último cofre. Con las palabras que habéis encontrado podréis construir un mensaje inconcluso que os llevará, por la Semana del Vivo, hasta el Monte donde todo cambia, donde el Día se ve con unos ojos nuevos, donde la Vida es Felicidad completa y para siempre».


- ¡Tenemos que repasar todos los pergaminos! ¡Vamos allá! -dijo Marcos, y desplegaron los mensajes que habían ido encontrando. Cada uno de ellos tenía una letra más marcada que las demás. Juan fue leyéndolas, y ante ellos apareció una palabra que ninguno había escuchado antes:


NUNCI.


¿Qué significaría? Todos se rascaron la cabeza, pero estaban ya muy cansados y se acostaron. A la mañana siguiente habría tiempo de sobra para descifrar aquello.





(El próximo domingo 28 de marzo llega el capítulo final de esta aventura, que nos ha guiado hasta la Semana del Vivo. ¿Encontraremos allí el gran tesoro que ansiamos?)

30 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo