top of page

Empavé

  • Foto del escritor: Llamas, J.M.
    Llamas, J.M.
  • hace 8 horas
  • 2 min de lectura

Actualizado: hace 48 minutos

(Sillón MUY malaguista...)
(Sillón MUY malaguista...)


A Juanfran Funes, el humilde mago

que ha llevado este buque sinodal de los pequeños

hasta la utopía más sorprendente.


El árbitro pitó el final del partido. El chaval se secó el sudor de la frente. Habían perdido, pero no importaba: estaban juntos, y sonreían con esa extraña sensación de que el esfuerzo, al final, valdría la pena. La alegría de haber corrido y sufrido unidos llenaba sus corazones.

Ante él se colocó, con los brazos extendidos hacia abajo y las piernas abiertas, un niño del equipo contrario, lo miró fijamente y le gritó:

—¡Jiuuuuuuuuuu! ¡Perdedor!

Davilillo entornó los ojos, y le susurró:

—Noveavieo. Qué chillío, má dehao zordo, con la cara que tiene.

—Es el grito de Cristiano Ronaldo, ¿sabes? —le espetó el seseante oponente vencedor.

—Er vieho, ¿no? Me da iguá.

—¿El viejo? ¿Que te da igual? ¡Pero bueno! ¡Ha sido historia del Real Madrid!

—Zí, me la contao mi mare. Un shulo y un tranfullero, y me da iguá en verdá.

—¿Estás en contra del orgullo? ¿Qué eres, un imbécil, además de formar parte de un colegio perdedor?

—Po no zé, en verdá. Ezo zí: ha ehtao tó wapo hugá aquí. Los colehio de rico tienen coza tó perita, en que yo prefiero er mío.

—¡Pero qué sandez estás diciendo! —El niño se atusó el flequillo—. ¡Gente como tú no llegará nunca a nada! ¡Yo seré como Kylian Mbappé, o como Cristiano Ronaldo, o como Vinicius! ¡Jiuuuuuuuuu! ¡Yo seré el mejor!

—Muerde rollo. Pofale. Y yo zeguiré palante con la hente de mi barrio, en que perdamo. Y zeguiremo ahín aprendiendo apoquitapoco, pero atómeté.

—Como dice mi papá —replicó el niño de tal, soplándose las uñas—, así sois los fracasados, los pobres, la escoria del mundo. Gente como vosotros no merece convivir con nosotros, sino con los inmigrantes esos que vienen a quitarnos los trabajos.

—Poh mira tú: loh tré ezo que acaba de nombrá, Empavé, Crihtina y Vicio, zon inmigrante, ¿no? Qué coza, pisha. Como dice mi mare, «tah comío un mohón».

—Bah. Seguro que ni siquiera tienes ídolos importantes a quienes parecerte.

—Po mira, ahí tahquivocado. Cuando zea grande, quiero zé como Larrubia, Shupe, Ramón, Lorenzo, Juaquí, Rafita, Puga, Murillo, Herrero, Ochoa, Izan, Rafa… Y ahora me vi a vorvé, que ehtoy ya hahta los cohone d’hablá contigo, y vi a tirá pal entrenamiento der Málaga dehta tarde, que podemo í hoy loh abonao, y me guhta hcuchá ar míhte, ar Fune. Qué pelotaso de tío. En fin, que arfavó de callarte una mihita la boca, vacileta. ¡Quillo —‍gritó, volviéndose y dirigiéndose a sus compañeros de equipo—, ámono, que mi mare dice que ha hecho galleta deza de chocolate pa merendá! ¿Amo ancár Málaga dehpué?

—¡Enga! —le respondió Yulen, el portero.

—Que dice el ehtirao eze, er que noh ha metío tré gole, que Empavé é zu ídolo.

—No vea, er maharón. ¡Viva er Málaga, caraho! ¡La zemana que viene le ganamo ar Madrí en la Rozaleda, na má de corahe!

—¡Porque te quiero —cantaron todos, a coro—, te zigo a todoh lado, un zentimiento, coló azú y blanco, zomoh la grada, zomoh dehcontroláo, zomoh Ma-la-ga, loh que nunca fallamo! ¡Lo, lo lo lo, lo lo lo!

Comentarios


Málaga, España

SÍGUEME...

  • Facebook - White Circle
  • LinkedIn - White Circle
  • Twitter - White Circle
  • YouTube - White Circle
bottom of page