«Street of Dreams», de U2: donde una calle tiene nombre...
- Llamas, J.M.

- 16 jul
- 4 min de lectura

En este asombroso año musical —menos mal, porque históricamente estamos viviendo la quiebra de una civilización, el vértice de un cambio de época en el que caen, uno tras otro, todos los palos del sombrajo moderno occidental— que comenzó con Espejismo Nº 9, de 091, siguió con los dos EPS de U2, uno cuaresmal y otro pascual, y con el impresionante The Wow! Signal de Muse, llega el primer adelante del nuevo disco de los dublineses —aún sin nombre— que cumplen este verano 50 años haciendo música, compartiendo su don con toda la humanidad.
Reconozco que no soy demasiado objetivo con estos viejos rockeros, pero Street of Dreams me ha parecido una genialidad de horizontes infinitos. Dejo por aquí algunas de las ideas que me ha sugerido, después de una semana de escucha.
Para empezar, el inicio y el final de Single es una versión adaptada de dos primeros versículos del Salmo 61, una oración en medio de la crisis existencial que viven tantos jóvenes y tantos pueblos hoy día, y que nos coloca en un contexto claramente social, algo que la banda nos ha señalado muy concretamente en Days of Ash y en Easter Lily;
Luego, el estribillo nos trae al presente una de sus mejores canciones, Where the Streets have no Name, tema que soñaba un mundo nuevo sin nombres ni fronteras, y que se concreta aquí en el nombre de una calle, personalizada en México, donde las puertas están siempre abiertas, los últimos son los primeros, la justicia es una obsesión y el Amor es procesionado hacia el centro de todos los corazones. No sé si a vosotros os suena esto al Reino de Dios, pero no me parece que pueda significar otra cosa.
Hablemos de las pequeñas estrofas, quizás las más cortas de cualquier canción de la banda. Porque cada palabra es importante. Nos hablan de una libertad que se contagia y se comparte, y que está unida a la identidad del pueblo; de rechazar la idea de que todo está ya definido y no se puede luchar, de recuperar la confianza en la persona, de acoger a todos, de ponerse en salida —no puedo evitar reconocer una referencia al papa Francisco en esto—, de acoger la vocación, luchar por ella, superar los miedos, reconocer la ayuda de Dios en el camino, mirar la vida y los sueños desde los últimos, y que termina con esa impresionante frase que debería estar en cada primera página de cada día de cada joven que se pregunta si la vida tiene sentido: «No abandones tus sueños, no te rindas, y tus sueños no te abandonarán».
Si añadimos a esto un ritmo alegre, una guitarra que crea la atmósfera perfecta para bailar juntos en un estadio, unas frases plasmadas como gritos de pueblo unido, y un vídeo en el que cantan en mitad de la calle desde un viejo autobús apañado para la ocasión y no se rinden ni siquiera en mitad de una tormenta, sino que aceptan la acogida de una familia para terminar desde lo alto de un balcón, empapados y emocionados como niños chicos, ¿qué se puede pedir más?
En fin: estos viejales han vuelto para decirnos que merece la pena soñar, con las manos tendidas, hacia el Infinito, suplicando a Dios que nos escuche en medio de esta crisis, y hacia los demás, acogiendo a los hermanos y hermanas que queramos entrar en la Calle de los Sueños, donde todas las puertas están abiertas. Yo, desde luego, quiero caminar. Y espero con ansia todo lo demás que deseen cantarnos Bono, The Edge, Larry Mullen Jr. y Adam Clayton...
A todo esto: la primera frase del estribillo la cantan en español, algo que ya probaron en Vertigo, que es signo de su cercanía con el mundo hispano, que muestran en el vídeo musical, y que coincide con una final de la Copa del Mundo de fútbol en la misma lengua: España - Argentina. Casualidades de la vida...
Letra traducida
Dios, escúchame gritar,
presta Tu oído a mi oración
cuando estoy lejos de cualquier lugar,
descendiendo a mi último hálito de aire... (Cf. Salmo 61, 2-3)
Dios, escúchame gritar,
presta Tu oído a mi oración
cuando estoy lejos de cualquier lugar,
descendiendo a mi último hálito de aire...
La calle, calle de los sueños: (en español en el original)
todas las puertas están abiertas en la calle de los sueños.
La calle, calle de los sueños: (en español en el original)
los rotos son los elegidos en la calle de los sueños.
Ven aquí.
Sé libre.
Sé tú mism@,
y entonces libérame.
¿Tu hado? Debes luchar contra él.
¿Tu confianza? No te será negada.
¿Este autobús? Lo voy a conducir a la calle de los sueños.
La calle, calle de los sueños: (en español en el original)
justicia, una obsesión en la calle de los sueños.
La calle, calle de los sueños: (en español en el original)
Amor en una procesión descendiendo por la calle de los sueños.
¡Sal fuera!
¡Cambia!
¡Entra! Tu sueño te necesita.
¿Tu vida? Te va a encontrar.
¿Tu miedo? No te va a cegar.
¿Ángeles al azar? Te van a guiar a la calle de los sueños.
La calle, calle de los sueños: (en español en el original)
todas las puertas están abiertas en la calle de los sueños.
La calle, calle de los sueños: (en español en el original)
los rotos son los elegidos en la calle de los sueños.
No abandones tus sueños,
para los muchos y no solo para los pocos.
No te rindas, y tus sueños no te abandonarán.
La calle, calle de los sueños: (en español en el original)
justicia, una obsesión en la calle de los sueños.
La calle, calle de los sueños: (en español en el original)
Amor en una procesión descendiendo por la calle de los sueños.
Dios, escúchame gritar,
presta Tu oído a mi oración
cuando estoy lejos de cualquier lugar,
descendiendo a mi último hálito de aire...



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